“Los
santos célibes, como el resto de la humanidad, estando hundidos por
el tiempo, habían olvidado realmente
como
hacer el amor físico y no se
daban cuenta de ello. Y eran muy
emocionales acerca del amor. Habían hecho una virtud de su olvido.
Perplejos
y cargados de culpa por el poder de sus propias pasiones
implacables,
la mayoría de los santos denunciaron ardientemente el acto de amor
físico, y con todo tipo de razones erróneas.
Ellos,
quienes no amaron suficiente - no amaron a su prójimo con suficiente
intensidad dorada como para sumergirse en la mente divina con sus
propios cuerpos a través de la cópula y recordar así como hacer el
amor sobre la tierra para dar una guía o algún tipo de ejemplo
inspirado.
Eso
era demasiado autosacrificio. Por eso, como la muchedumbre que
gritaba, ¡crucifícale!, ellos también condenaron el amor al que
temían y no comprendían.
Los
santos permanecieron apartados de la humanidad,eran compasivos y
cuidadosos con los sufrimientos superficiales de la humanidad, la
pobreza, la enfermedad y la violencia, pero siempre evadían el
problema central del amor físico, la causa de la mayor infelicidad
sobre la tierra, incluyendo la de los santos mismos. (Ver el folleto:
Tecnología del Campo Psíquico Armonizado escrito por Bhàva Jñàpika
Satya Gurú).
Incluso
Jesucristo, si creemos a sus intérpretes, evitó el problema
completamente y no dejó una palabra de auténtica guía para la
humanidad, cuya constante preocupación, ahora y entonces, es tratar
de hacer el amor físico.
El
Mesías, por su evidente omisión de la sexualidad en sus enseñanzas,
tiene mucho que responder, ¿verdad? Si crees en sus intérpretes.
Los
santos mantuvieron sus manos apartadas del amor donde hombres y
mujeres ordinariamente tienen que vivir. ¡Dios es suficiente!,
decían. ¿Es eso verdad si no eres un santo? ¿Es eso verdad para
ti? O tu deseas hacer el amor y tal vez sentir algo divino y puro en
ello, que sabes que debe estar ahí y debe ser encontrado. Los santos
nos abandonaron; abandonaron este bendito planeta tierra.
Ellos
optaron fuera de la realidad del amor sobre la tierra e hicieron su
amor en algún otro lugar donde no hay necesidad de amor, el amor se
necesita aquí por otro lado es la fuente de amor. Si quieres escapar
hacia Dios en tu amor y dejar atrás al hombre y a la mujer, entonces
Dios te ayuda.
Tendrás
que volver para hacer enmiendas y ver el error de tu amor como todos
los santos deben hacerlo en el tiempo.
El
hombre y la mujer necesitan este amor, este Dios de amor, en lo más
denso del aquí en la tierra y no en cualquier otro lugar donde todo
esté preparado y ellos no estén. Y sólo tú y yo podemos hacer ese
amor, ese Dios, aquí. Es esta falta de amor, o falta de Dios entre
nosotros la que ha traído al mundo hoy al borde de la aniquilación
por sus propias manos.
Además,
estos santos, hombres y mujeres alejados de este mundo, cargaron
sobre la humanidad sus propias culpas horribles: que hacer el amor
era pecaminoso, un pecado por el que arderían en el infierno.
¿Cuántos
billones de chicos y chicas inocentes, de hombres y mujeres han
sufrido el infierno en la tierra de la culpa sexual, y todavía la
sufren debido a la falta de coraje de todos los santos para amar?
"Dios me hizo célibe" - oraba San Agustín. ¿Por qué no
le pidió a Dios que le mostrara porque amaba tanto a la mujer que no
podía quedarse apartado de ella? ¿En lugar de pedir por un ideal
intelectual que no era verdadero? ¿De dónde le vino la idea que, de
todas formas, él debería ser célibe?. Sin duda de algún otro
santo o sacerdote torturado.
Por
eso los santos, místicos y ascetas de todas las naciones abandonaron
a la pobre masa luchadora de seres humanos que estaban luchando
contra el tiempo, y todavía lo están, para hacer el amor o la paz
unos con otros.
¿Alguna
vez te dijo un santo como hacer el amor, lo cual es el origen de todo
amor sobre la tierra, incluso el amor de Dios? ¿no hemos
nacido todos nosotros, incluido los santos, de ese acto de amor?
¿Es justo ignorar el sentimiento físico más dulce y natural
que pueden producir dos seres humanos juntos sobre la tierra
como significante de una realidad posible? Los santos nos
dijeron que amaramos a Dios, lo cual nadie sobre la tierra puede
hacerlo posiblemente por un acto de voluntad. ¿Cómo puedes
amar si no amas? ¿qué tipo de exhortación es esa? ¿Qué dirías
si te dijera: 'Siente hambre! cuando no estás hambriento? O tal
vez te han dicho que amaras a todos. ¿Cómo puedes amar a
todos? ¿Amas a todos, realmente lo puedes hacer? ¿Son todos
tan queribles? ¿Realmente amas a tus enemigos? ¿Le dijiste
hoy, no la pasada Navidad, a tus hijos que amaran a las personas
que les pegaran o les dieran puñetazos? Cuando hoy se cruce
alguien contigo, mira si lo amas.
Seamos
sinceros, honestos con nosotros mismos. Amaríamos a todo el mundo,
pero ¿podríamos tan sólo empezar con nuestra pareja? Tal vez dirás
que esta es la tarea, amar a todos a pesar de las tendencias no
amorosas naturales de uno. No hay tarea, no hay obligación ni
penalidad en el amor. Tratar de amar como una tarea es seguir el
camino alejado de este mundo de la culpa y la vergüenza propia.
Esa no es la forma de empezar a amar.
Tu
empiezas a amar haciendo el amor, que es lo que tu y todos más
desean de cualquier modo sobre la tierra. Pero debes aprender a hacer
el amor correctamente, sin autoindulgencia, sin buscar la
satisfacción emocional y la autogratificación.
Después
de que hayas aprendido a hacer el verdadero amor físico y hayas
empezado a restaurar tu halo dorado, descubrirás entonces cómo
amar a tu prójimo, a tus enemigos, a Dios y a ti mismo.”

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