martes, 25 de octubre de 2016

¿Quién era yo antes del nacimiento de mi padre y de mi madre?

INTROITO 


Todos hemos oído decir vagamente que el hombre posee un algo inmortal llamado alma que se supone que sobrevive a la muerte del cuerpo.

"Confío en que tengo alma"


Digamos: "que soy un alma"

El hombre es un alma que tiene cuerpo.

El cuerpo no es el hombre, sino tan sólo su vestidura".

"Lo que llamamos muerte es la dejación de un vestido usado, y no el fenecimiento del hombre, como tampoco fenecemos cuando mudamos de gabán. Por lo tanto, no perdemos a nuestros queridos parientes y amigos, sino que tan sólo perdemos de vista el traje en que acostumbrábamos verlos. Ha desaparecido el traje, pero no el hombre que lo llevaba. Seguramente amamos al ser humano y no el traje.

Antes de que podamos comprender la condición de los difuntos es necesario comprender la nuestra. Hemos de con-vencernos de que somos inmortales porque somos de esencia divina, chispas del mismo Fuego de Dios; que hemos vivido siglos antes de ponernos estas vestiduras a que llamamos cuerpos y viviremos siglos después de que se hayan convertido en polvo".


Al dormir nos colocamos en la misma condición a que han pasado los difuntos. Y mientras vivamos estarán en nuestro corazón y en lo hermoso de nuestros sueños”.

jueves, 20 de octubre de 2016

Mito Tántrico


La tierra no es el mundo, el hombre construyó el mundo:


El comienzo del tiempo y del mundo es reciente, cuando el hombre identificó por primera vez tiempo con muerte física hace unos doce mil años . 

Antes de este tiempo solo existía el pasado que se extendía hacia atrás, hasta la primera forma de vida sobre la Tierra. El tiempo no es pasado; el tiempo proporciona el sentido de mañana o de continuidad sobre la que se construye el mundo.

Antes de la vida sobre la tierra no solo no había
tiempo, sino tampoco pasado - solo el presente, la presencia, o el notiempo.

Las cosas han ido mucho peor para el hombre y la mujer desde que comenzaron a deslizarse imperceptiblemente en el tiempo o en el autoolvido alrededor de 10.000 A.C.

Originalmente, hace alrededor de doce mil años, los cuerpos individuales de los hombres y las mujeres estaban permanentemente rodeados por un magnífico orbe o aureola dorada que, irradiando del plexo solar, se extendía visiblemente muy por encima de la cabeza adentro de la tierra y hacia afuera más allá del alcance de los miembros extendidos.

El orbe de la mujer era de un dorado ligeramente más profundo que el del hombre, pero ambos tenían la misma hermosa, sublime y deslumbrante cualidad.

La mujer era puro amor, el polo pasivo sereno del amor espiritual humano sobre la tierra. El hombre, el polo positivo activo, también era amor, el amor de la autoridad pura, el principio masculino, que era el guardián del amor o de la mujer o de la tierra.

El amor de él o de ella era responsable de mantener la cualidad divina, dorada del amor entre ellos.

El brillo de sus aureolas reflejaba en todo momento la intensidad y la pureza de ese amor. Su acto de amor físico era extático. La energía divina generada era tan poderosa que después de hacer el amor sus cuerpos o halos se encendían con un esplendor increíble. Esta irradiación autoluminosa del espíritu o amor creado en cada uno por la unión física era la manifestación de su divinidad sobre la tierra.

El hombre y la mujer al principio del tiempo eran dioses, y ellos sostenían la consciencia y la presencia de su divinidad, su no-temporalidad, haciendo el amor físico divino.

El halo o energía dorada era su medio de comunicación, juntos o separados. Su alcance iba más allá de su contorno visible, y a través de ella cada uno estaba en un continuo contacto imperturbado con el otro, en silencio y quietud - esto es en la consciencia mutua del amor puro -.

Con el tiempo, cuando uno de los dos halos necesitaban regenerarse, el hombre y la mujer se atraían juntos, hacían el amor como los únicos polos físicos de consciencia sobre la tierra y se iluminaban y regeneraban de nuevo.


La comunicación entre ellos era tan completa que no había
necesidad de hablar. El hablar se desarrolló con el tiempo; en los hombres y las mujeres, que al perderse ellos mismos en el tiempo dado a otras cosas, a construir el mundo, comenzaron a olvidar amar - esto es, olvidaron como ser ellos mismos todo el tiempo. El resultado fue que fallaron en hacer el amor físico,divino.

Sus halos o conciencia perdieron la conexión dorada y 
tuvieron que empezar a hablar a través de la brecha desarrollada entre ellos. Entonces, a través del habla, aparecieron los malos entendidos y la emoción. Mientras el tiempo o la falta de amor invadían más el cuerpo del hombre y de la mujer, el habla reemplazó la inmediatez y la plenitud del amor y el vocabulario creció y creció. En vez de 'estar' en el amor, ellos decían, “te amo” y otros muchos sustitutos verbales para el amor.

Algunos individuos retenían la intensidad del halo más tiempo que otros, pero con el tiempo o el pasado aumentando en cada uno, las cosas fuero inexorablemente peor.


Miles de años después, la mayoría de los hombres y mujeres habían olvidado cómo ser amor y cómo hacer el amor. No obstante realizaban aparentemente el mismo acto físico, no podían liberar o generar la energía divina y personificar en ellos mismos el espíritu viviente o la presencia de amor, el no-tiempo.

Los cuerpos del hombre y de la mujer no estuvieron ya alineados en el amor sino en el tiempo y la emoción. En vez de hacer el amor puro hacían amor demandante, emocional. Y en vez de producir niños iluminados espiritualmente, los producían emocionalmente dependientes.

La mujer, que una vez fue amor puro, ahora estaba confundida y descontenta perennemente. El hombre, habiéndose perdido, ahora era impaciente con ella y, tratando de encontrar un sustituto en la autoridad, se volvió ocupado e inquieto perennemente. Más aún, careciendo de la autoridad para controlarla, utilizó su fuerza física y económica superior para forzarla a una posición social inferior, particularmente explotando el amor de su juventud.

Esto la enrabió tanto que engendró el demonio, quien mientras el tiempo continuaba, nunca olvidaría o perdonaría la injusticia de él y la corrupción del amor. La carrera humana, la carrera en el tiempo, había comenzado.




miércoles, 19 de octubre de 2016

ArgumentarioTántrico: 1015 palabras 5677 caracteres. (Extracto personal)

Los santos célibes, como el resto de la humanidad, estando hundidos por el tiempo, habían olvidado realmente como hacer el amor físico y no se
daban cuenta de ello. Y eran muy emocionales acerca del amor. Habían hecho una virtud de su olvido.

Perplejos y cargados de culpa por el poder de sus propias pasiones
implacables, la mayoría de los santos denunciaron ardientemente el acto de amor físico, y con todo tipo de razones erróneas.

Ellos, quienes no amaron suficiente - no amaron a su prójimo con suficiente intensidad dorada como para sumergirse en la mente divina con sus propios cuerpos a través de la cópula y recordar así como hacer el amor sobre la tierra para dar una guía o algún tipo de ejemplo inspirado.

Eso era demasiado autosacrificio. Por eso, como la muchedumbre que gritaba, ¡crucifícale!, ellos también condenaron el amor al que temían y no comprendían.

Los santos permanecieron apartados de la humanidad,eran compasivos y cuidadosos con los sufrimientos superficiales de la humanidad, la pobreza, la enfermedad y la violencia, pero siempre evadían el problema central del amor físico, la causa de la mayor infelicidad sobre la tierra, incluyendo la de los santos mismos. (Ver el folleto: Tecnología del Campo Psíquico Armonizado escrito por Bhàva Jñàpika Satya Gurú).

Incluso Jesucristo, si creemos a sus intérpretes, evitó el problema completamente y no dejó una palabra de auténtica guía para la humanidad, cuya constante preocupación, ahora y entonces, es tratar de hacer el amor físico.

El Mesías, por su evidente omisión de la sexualidad en sus enseñanzas, tiene mucho que responder, ¿verdad? Si crees en sus intérpretes.

Los santos mantuvieron sus manos apartadas del amor donde hombres y mujeres ordinariamente tienen que vivir. ¡Dios es suficiente!, decían. ¿Es eso verdad si no eres un santo? ¿Es eso verdad para ti? O tu deseas hacer el amor y tal vez sentir algo divino y puro en ello, que sabes que debe estar ahí y debe ser encontrado. Los santos nos abandonaron; abandonaron este bendito planeta tierra.

Ellos optaron fuera de la realidad del amor sobre la tierra e hicieron su amor en algún otro lugar donde no hay necesidad de amor, el amor se necesita aquí por otro lado es la fuente de amor. Si quieres escapar hacia Dios en tu amor y dejar atrás al hombre y a la mujer, entonces Dios te ayuda.

Tendrás que volver para hacer enmiendas y ver el error de tu amor como todos los santos deben hacerlo en el tiempo.

El hombre y la mujer necesitan este amor, este Dios de amor, en lo más denso del aquí en la tierra y no en cualquier otro lugar donde todo esté preparado y ellos no estén. Y sólo tú y yo podemos hacer ese amor, ese Dios, aquí. Es esta falta de amor, o falta de Dios entre nosotros la que ha traído al mundo hoy al borde de la aniquilación por sus propias manos.

Además, estos santos, hombres y mujeres alejados de este mundo, cargaron sobre la humanidad sus propias culpas horribles: que hacer el amor era pecaminoso, un pecado por el que arderían en el infierno.

¿Cuántos billones de chicos y chicas inocentes, de hombres y mujeres han sufrido el infierno en la tierra de la culpa sexual, y todavía la sufren debido a la falta de coraje de todos los santos para amar? "Dios me hizo célibe" - oraba San Agustín. ¿Por qué no le pidió a Dios que le mostrara porque amaba tanto a la mujer que no podía quedarse apartado de ella? ¿En lugar de pedir por un ideal intelectual que no era verdadero? ¿De dónde le vino la idea que, de todas formas, él debería ser célibe?. Sin duda de algún otro santo o sacerdote torturado.

Por eso los santos, místicos y ascetas de todas las naciones abandonaron a la pobre masa luchadora de seres humanos que estaban luchando contra el tiempo, y todavía lo están, para hacer el amor o la paz unos con otros.

¿Alguna vez te dijo un santo como hacer el amor, lo cual es el origen de todo amor sobre la tierra, incluso el amor de Dios? ¿no hemos nacido todos nosotros, incluido los santos, de ese acto de amor? ¿Es justo ignorar el sentimiento físico más dulce y natural que pueden producir dos seres humanos juntos sobre la tierra como significante de una realidad posible? Los santos nos dijeron que amaramos a Dios, lo cual nadie sobre la tierra puede hacerlo posiblemente por un acto de voluntad. ¿Cómo puedes amar si no amas? ¿qué tipo de exhortación es esa? ¿Qué dirías si te dijera: 'Siente hambre! cuando no estás hambriento? O tal vez te han dicho que amaras a todos. ¿Cómo puedes amar a todos? ¿Amas a todos, realmente lo puedes hacer? ¿Son todos tan queribles? ¿Realmente amas a tus enemigos? ¿Le dijiste hoy, no la pasada Navidad, a tus hijos que amaran a las personas que les pegaran o les dieran puñetazos? Cuando hoy se cruce alguien contigo, mira si lo amas.

Seamos sinceros, honestos con nosotros mismos. Amaríamos a todo el mundo, pero ¿podríamos tan sólo empezar con nuestra pareja? Tal vez dirás que esta es la tarea, amar a todos a pesar de las tendencias no amorosas naturales de uno. No hay tarea, no hay obligación ni penalidad en el amor. Tratar de amar como una tarea es seguir el camino alejado de este mundo de la culpa y la vergüenza propia. Esa no es la forma de empezar a amar.

Tu empiezas a amar haciendo el amor, que es lo que tu y todos más desean de cualquier modo sobre la tierra. Pero debes aprender a hacer el amor correctamente, sin autoindulgencia, sin buscar la satisfacción emocional y la autogratificación.

Después de que hayas aprendido a hacer el verdadero amor físico y hayas empezado a restaurar tu halo dorado, descubrirás entonces cómo amar a tu prójimo, a tus enemigos, a Dios y a ti mismo.”


domingo, 2 de octubre de 2016

Formula Para Hacer Poemas Chulis, fácil es, bonito queda.




Al final de la formula se incluye
un poema realizado con ella.


La formula consiste en aplicar estrictamente siete reglas:
  1. Primera. Se cogen unas palabras, de carácter poético y se distribuyen poco a poco entre las diferentes estrofas. Ejemplo, susurro, desvelo, tintineo, alborada, crespones, aleteo, nenúfar, alondra, etc.
  2. Segunda. Se cogen unas palabras de carácter corriente a las que se poetiza dándoles una terminación cariñosa: Pajariyo, arroyuelo, blanquecino, etc.
  3. Tercera. Se forman unas cuantas parejas de diferentes colores, de modo que se contradigan lo más posible los colores de cada pareja: negro verdor, blanco escarlata, azul blanquecino, etc.
  4. Cuarta. A unos cuantos verbos se les cambia de ocupación habitual, sin que se den cuenta. Ejemplo: se cierran las sombras “en lugar de puertas o ventanas”, se masca el silencio “en vez de un buen filete”, se le clava un rejón al firmamento “en lugar de a un toro de trapío”, se mira uno en la brisa, “en lugar de en un espejo “, se borda un aciago destino “ en lugar de un sufrido mantel”,etc.
  5. Quinta. Se distribuye también entre las estrofa unas cuantas palabras, de esas que a veces emplea la gente sin saber lo que quieren decir: enhiesto, hirsuto, inerme, inane, incólume, baldío,etc.
  6. Sexta. Puede ir bien, para lograr mayor fuerza poética, aprovechar algún trozo de un poema clásico conocido; así, a Rubén Darío se le puede coger eso de los “claros clarines”.
  7. Séptima. Si se encuentra a mano algún estribillo, aun que sea corto, para repetir entre cada dos estrofas, mejor que mejor.


Método aplicado al pie de la letra.


Tu senda

¡Qué hirsutos y enhiestos se yerguen!
-amaro espejuelo-
frises en la noche,
cerrando sus sobras sobre el arroyuelo.
Tu senda...

Ayes y lamentos
suaves tintineos mecidos al viento
cabalgan con furia, inermes e inanes

y allá en la alborada
clavan su rejón sobre el firmamento
Tu senda...

La luna se mira en tu brisa
sabe que en la noche, donde las estrellas,
cuando el canto duerme, suave y placentero,

se masca un silencio de angustias

que sólo se quiebra junto al limonero,
Tu senda...

La alondra se viste de un blanco escarlata.
Sus trinos golpean cual claros clarines,

y como un susurro de negro verdor
levanta su vuelo en la noche,

dejando con llanto y en flor
un negro y baldío desvelo.
Tu senda...

Junto al aleteo de los pajarillos
se escucha el mugido de una vaca en pena
que borda su aciago destino,
-torre de marfil, grácil tintineo-
nenúfar de plata de azul blanquecino.
Tu senda...

Y allá entre las sombras
macando un silencio,
al aire sus negros crespones,
baja por tu senda...
..¡mi menda!

Broma ilustrativa.