lunes, 3 de septiembre de 2012



DINO CAMPANA


La poesía de Campana está llena de elementos dispares, intentos fallidos y logros admirables, fragmentos que anticipan el hermetismo de Ungaretti y otros que remiten a la poesía del siglo XIX.

 En Campana no hay un estilo, sino muchos estilos 
superpuestos y a menudo antagónicos. Dino campana sacrifica el significado a lo irracional, órfico; prefiere lo inconsciente a lo consciente, la alucinación a la realidad. La disgregación del mundo encuentra su correspondencia en el desdoblamiento del yo. Cantos Órficos. Este único libro,ha bastado para darle un lugar relevante en la historia de la poesía italiana del siglo XX.

Los poemas de Campana, están escritos, generalmente, en verso libre, y sólo unos pocos en octosílabos oendecasílabos rimados.



 Selección de poemas:                   




FABRICAR FABRICAR FABRICAR

Fabricar fabricar fabricar
prefiero el rumor del mar
que dice fabricar hacer y deshacer
hacer y deshacer es todo un trabajar
he aquí lo que sé hacer.


BAJO QUÉ PESADO MONTÓN DE NIEVE

¿Bajo qué pesado montón de nieve
están sepultadas las rosas de mi primavera?
¿Cómo podrá el recuerdo conocer
donde yace la muerta esperanza?


TRES JÓVENES FLORENTINAS CAMINAN

Ondulaba sobre el paso virginal
ondulaba la cabellera musical
en el esplendor del tibio sol
eran tres vírgenes y una gracia sola
ondulaba sobre el paso virginal
crespa y negra la cabellera musical
eran tres vírgenes y una gracia sola
y seis piececitos en marcha militar.


MUJER GENOVESA

Tú me trajiste un poco de alga marina
en tus cabellos, y un olor de viento,
que ha corrido desde lejos y llega grave
de ardor, había en tu cuerpo bronceado:
- oh la divina
simplicidad de tus esbeltas formas -
no amor no amargura, un fantasma,
una sombre de la necesidad que vaga
serena e inevitable por el alma
y la disuelve en alegría, en encanto serena
para que por el infinito el siroco
se la pueda llevar.
¡Cómo es pequeño y liviano el mundo en tus manos!


EN EL VERDE SE ALEJARON LAS GOLONDRINAS

En el verde se alejaron las golondrinas
bajo el puente a la orilla del segundo río
por cuencas el agua reluciente
como un segundo cadáver
el blanco, el rojo y el verde.




UNE FEMME QUI PASSE


Une femme qui passe
Andava. La vita s’apriva
Agli occhi profondi e sereni?
Andava lasciando un mistero
Di sogni avverati ch’è folle sognare per noi
Solenne ed assorto il ritmo del passo
Scandeva il suo sogno
Solenne ritmico assorto
Passò. Di tra il chiasso
Di carri balzanti e tonanti serena è sparita
Il cuore or la segue per una via infinita
Per dove da canto a l’amore fiorisce l’idea.
Ma pallido cerchia la vita un lontano orizzonte.



sábado, 1 de septiembre de 2012






He encontrado un poema escrito a maquina no he podido escanearlo y no lo he encontrado en la red, lo he pasado al Word y lo comparto con ustedes, 298 palabras, 1,349 caracteres 1,650 con espacios , 48 versos y 49 silencios. 



A UN POETA

Cultiva, con amor, el consonante.
Las palabras son joyas. Y no hay vicio
En tallar las facetas de un diamante
para que brille más. No el artificio
de un vulgar, consonante sin hondura;
te pido, en él, belleza y maestría:
hasta la flor, perfecta en su hermosura,
muestra su incomparable simetría.
Y el sol rima su verso, sin presura,
entre los dos crepúsculos del día.
Con simétrico ritmo, cada hora
preside nuestra vida. Observa, en ella,
desde el ancho abanico de la aurora
hasta las ocho puntas de la estrella.
El pavo real despliega su plumaje
para asombrar los ojos con sus galas.
Y la blanca paloma hace un viraje
con las fugaces rimas de dos alas.
Rimas son, musicales y perfectas,
las gotas de agua en  la sonora fuente:
las verdes ramas, en el bosque erectas,
y en su granada espiga, la simiente.
Todo tiende a buscar su consonante.
La llanura lo encuentra en la montaña.
En la sombra, la luz. Y el agua errante.
en los guijarros que, pasando, baña.
Por qué, pues, despojar a tus poemas
del singular ornato de la rima?
Engarza en oro tu primor de gemas,
como el orfebre pulimenta y lima.
Yá sé que es trabajoso y que la idea
tiene que someterse a una tortura.
Pero después que sometida sea,
¡qué fuerza de expresión! ¡Que hermosa y pura!
Desdeña el perezoso romancillo,
La asonancia es muy fácil de encontrar.
Ni en lo vulgar estriba lo sencillo,
ni te eches en el surco si has de arar.
!Trabaja con la gubia y el martillo!
¡Talla, pule y cincela sin cesar!
Y abandona desidias perezosas,
Propias de quien la rima no gobierna.
La lección nos la dan astros y, rosas:
¡hay que alcanzar la perfección eterna!

Luis Fernández Ardavi